SUSCRÍBETE GRATIS A
NUESTRA NEWSLETTER
 

Aquaplaning, falta de visibilidad, balsas de agua y más peligros al conducir en días de lluvia

Redacción,  Miércoles, 23 de Noviembre de 2016
Ya han llegado las lluvias a toda España y conducir puede convertirse en todo un reto para millones de españoles.
El principal consejo para conducir en días de lluvia es que todos los componentes del vehículo estén en perfecto estado.

Y es que el otoño y la llegada de la lluvia provoca los primeros desafíos y peligros serios para los conductores: el temido ‘aquaplaning’, balsas de agua, problemas de visibilidad y un asfalto mucho más peligroso si los neumáticos no están en un estado idóneo. Las cifras no engañan: la lluvia es lo que más accidentes de tráfico provoca, como confirma la DGT.

 

La red de talleres Norauto ha elaborado una serie de advertencias y consejos para conducir más seguros en días de lluvia. Aunque recuerda que el principal es que todos los componentes del vehículo estén en perfecto estado. Estas son las recomendaciones de Norauto:

 

Cuidado con la velocidad. Porque cuando llueve los neumáticos no tienen la misma adherencia a la carretera. Se recomienda reducir la velocidad más de lo normal y evitar movimientos violentos, sobre todo si nos desplazamos por autovía.

 

Respetar la distancia de seguridad. El consejo es mantener una distancia de seguridad como mínimo de 3 segundos con el vehículo que llevamos delante. Es fácil de calcular. Es importante porque también se evita el llamado ‘efecto spray’, el agua pulverizada y sucia del coche que va delante y que nos resta visibilidad cuando más la necesitamos.

 

Atención a la pintura blanca de calles y carreteras. Esas líneas blancas de calles y carreteras que marcan los carriles y las líneas… pueden suponer un alto riesgo. Su superficie es resbaladiza y puede provocar una pérdida del control del vehículo. Y especial atención a los pasos de cebra.

 

Seguir las huellas del coche anterior. Es recomendable conducir por las mismas marcas que ha dejado el coche anterior, porque así nuestro coche tendrá mejor agarre al pavimento.

 

El peligro de los charcos. Al pasar por un charco también hay peligro porque se reduce la unión entre los neumáticos y la carretera.

 

Mayor visibilidad, garantía de seguridad. Poco que decir: la visibilidad es clave al conducir, es uno de los elementos que garantiza la seguridad, tanto en buenas como en malas condiciones climatológicas. Aunque haya algo de claridad, se recomienda ir siempre con las luces encendidas.

 

Los neumáticos, siempre en buen estado. No es necesario insistir en que el buen estado de los neumáticos es uno de los elementos fundamentales de la seguridad. Si están desgastados, al conducir bajo lluvia hacen que el vehículo se deslice más fácilmente por la carretera, causando que las condiciones de frenado sean peores.

 

Y el famoso aquaplaning. Cuando el asfalto no evacua bien el agua y se han producido grandes charcos, el coche puede sufrir el temido ‘aquaplaning’. El peligroso fenómeno provoca que el coche se deslice por la calzada sin control; la forma de evitarlo es reducir la velocidad y sujetar con fuerza el volante. Si en el peor de los casos se pierde el control, se debe corregir en lo posible las pérdidas de trayectoria y evitar acelerar o frenar.

 

“En definitiva, la precaución y el buen mantenimiento de nuestros vehículos son los factores claves para no tener ningún accidente haga el tiempo que haga”, insiste Norauto.


  • COMENTAR
  • 0 comentarios
  • 603 visitas