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¡Cuidado con las rebajas!

Ana Amigo,  Lunes, 01 de Agosto de 2016
Comprar en período de rebajas no supone una pérdida de derechos ni de garantías.
Aunque desde julio de 2012 la ley permite a los establecimientos establecer rebajas en cualquier fecha del año, lo cierto es que la mayoría lo siguen haciendo en dos períodos muy concretos: a partir del 1 de julio y del 7 de enero.  
 
Para este año, según la Confederación Española de Comercio se espera un repunte de las ventas de un 5%, que podría elevarse al 6% para el textil. Un año más, los sectores estrellas serán ropa y calzado, aunque gracias a la mejora del consumo los productos relacionados con el hogar escalarán pociones en esta campaña. 
 
En cuanto a los descuentos, ya se pueden ver en los escaparates carteles que anuncian rebajas de entre un 30% al 50%, aunque las grandes rebajas de hasta el 70% se harán esperar hasta los últimos días del mes de agosto. 

Más rebajas, pero los mismos derechos

Comprar en rebajas no quiere decir que se compre con menos derechos. Los artículos en venta en rebajas deberán haber estado incluidos con anterioridad, y durante el plazo mínimo de un mes, en la oferta habitual de ventas. Y no podrán haber sido objeto de práctica de promoción alguna durante el mes anterior a la fecha de inicio de la venta en rebajas. Queda especialmente prohibido ofertar, como rebajados, artículos que se encuentren deteriorados.
 
Siempre que se oferten artículos con reducción de precio deberá figurar con claridad, en cada uno de ellos, el precio anterior junto con el precio reducido. Se entenderá por precio anterior el que hubiese sido aplicado sobre productos idénticos a los rebajados durante un período continuado de al menos 30 días.
 
En el caso de que los clientes vean vulnerados sus derechos y tuvieran que presentar una reclamación, deben saber que, si no es atendida al momento por el comerciante, pueden acudir al arbitraje de consumo -sólo si la empresa está adherida a él-. El arbitraje es un proceso absolutamente eficaz, dado que las garantías que ofrece el laudo son las mismas que una sentencia judicial. Además, destaca por su rapidez. Si el establecimiento no está adherido al Sistema Arbitral de Consumo, pueden presentar una reclamación ante la administración competente a través de las hojas de reclamaciones. Todos los establecimientos que ofrecen servicios de consumo cuentan con ellas que, una vez cumplimentadas y adjuntando la documentación pertinente (contratos, facturas…) se deben entregar en la Oficina de Consumo de la Comunidad Autónoma correspondiente, en las Oficinas Municipales de Consumo o en las asociaciones de consumidores.

Las rebajas ‘se cuelan’ en Internet

Los comercios por Internet comienzan a apuntarse también a la moda de las rebajas de verano. El comercio electrónico debe cumplir las leyes de la misma manera que el comercio tradicional y el consumidor debe tomar las mismas precauciones a la hora de adquirir un producto. 
 
Es importante recordar que igual que en el comercio tradicional, los productos rebajados en las web deben mostrar claramente el precio antes de la rebaja y el nuevo rebajado. Y como recuerdan desde la tienda on line Percentil, “antes de finalizar las compras a través de la Red, hay que prestar especial atención a posibles gastos adicionales, como recargos de tarjeta o gastos de envío y devolución; por lo que antes de pinchar en el clásico ‘terminar compra’, hay que leer detenidamente la letra pequeña y las condiciones”.
 
También las políticas de devoluciones deben ser claras, pues pueden variar de unas tiendas on line a otras. Además, debemos ser cuidadosos a la hora de guardar los tickets o comprobantes de compra. “Una buena práctica es crear una carpeta exclusiva donde almacenar estos documentos para tenerlos a mano en caso de necesitar realizar alguna gestión y también para llevar un fácil control del gasto y no exceder el presupuesto fijado”, aconsejan desde la tienda on line de moda infantil. 

Consejos para ‘ir de rebajas’

Antes de salir de rebajas, tener claro los productos necesarios para evitar compras compulsivas.
 
Al entrar en un establecimiento, mirar con atención los carteles, tanto de los escaparates como del interior de la tienda, sobre la política del mismo. Es necesario fijarse en el término que utilizan (rebajas, saldos, promoción, liquidación) y en las condiciones de venta (si se devuelve o no el dinero, si se admite el pago con tarjeta o sólo en efectivo...).
 
Observar que en la etiqueta figura el precio actual del producto y su precio antes de las rebajas, o bien el tanto por ciento rebajado respecto a su precio anterior.
 
Al pagar, consultar al comerciante si admite devoluciones y el plazo de las mismas. En caso de que se pueda devolver, preguntar cómo se efectuaría la compensación: con la compra de otro producto, con la devolución del dinero o con un vale de compra.
 
El comerciante está obligado a cambiar los artículos vendidos si tienen algún defecto; si no responden a las características y calidad anunciadas; si no ofrecen la utilidad que ordinariamente ofrecen los bienes del mismo tipo; y si no son aptos para el uso requerido por el consumidor y admitido por el comerciante. 
 
Conservar el justificante de compra, es decir, el ticket, factura o contrato, que son los documentos necesarios para hacer valer la garantía legal. Sellar la garantía no es indispensable, pero sí conservar la factura o ticket de compra.

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