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En caso de divorcio, ¿debo compartir «mi» Plan de Pensiones?

Ana Amigo,  Miércoles, 01 de Febrero de 2017
Que el divorcio es un «mal trago» no es decir nada nuevo, pero que aun encima ponga en peligro «mi» Plan de Pensiones puede provocar que el acuerdo amistoso corra serio peligro.
En el caso de los Planes de Pensiones Individuales el debate está servido.

En España el régimen habitual en los matrimonios es el de gananciales, excepto en Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana. Esto significa que el matrimonio se conforma como una sociedad en la que, desde la fecha de su constitución, es decir, el día de la boda, todo el patrimonio que entra en la sociedad pertenece por partes iguales a ambos cónyuges, según señala el Código Civil en su artículo 1.344.

En caso de divorcio, por lo tanto, todo aquello que forma parte de la sociedad de gananciales debe repartirse al 50% entre ambos.


¿Qué ocurre con «mi» plan Plan de Pensiones?

En el caso de los Planes de Pensiones Individuales el debate está servido. El Plan de Pensiones en sí mismo no debe considerarse como ganancial porque la titularidad del mismo es individual, y así lo deja claro la sentencia del Tribunal Supremo de 27 de febrero de 2007.  La cuestión es de dónde parten las aportaciones. En el caso de un matrimonio en régimen de gananciales, las aportaciones parten de la sociedad, con lo que esas aportaciones deben de tenerse en cuenta a la hora del reparto en caso de divorcio.

 

La letrada Almudena Velázquez, socia del despacho Elcano Asesores, nos lo explica. “Sobre los planes de pensiones en caso de divorcio hay que distinguir el Plan propiamente dicho y las aportaciones: La mayoría de los Juzgados y Tribunales consideran que será privativo el Plan de Pensiones, pero ganancial todas las aportaciones realizadas  durante el matrimonio al citado Plan, ya que estarían afectas a una presunción de ganancialidad que vendría establecida en el artículo 1361 del Código Civil.”.

 

Esto quiere decir, nos explica Velázquez, que “el cónyuge que se hizo el Plan seguiría teniendo derecho a cobrarlo en su integridad sin tener que repartirlo con el otro, pero en la liquidación de gananciales -que hay que hacer para disolver la sociedad constituida tras el matrimonio-  las aportaciones quedarían como un crédito que tiene la sociedad de gananciales con el cónyuge beneficiario del Plan y por tanto se reconoce el derecho de la sociedad de gananciales a ser reembolsada por tales aportaciones, conforme establece el art. 1358 Código Civil”.

 

Es decir, que ‘mi’ plan es mío, y yo seré el que lo cobre, pero para hacer el recuento final de lo que hay dentro de la sociedad de gananciales se deben incluir las aportaciones que se hicieran por el matrimonio hasta su disolución.

 

Veamos un ejemplo: Un matrimonio con dos pisos, dos coches y un Plan de Pensiones al que han aportado 15.000 euros- En caso de divorcio, le correspondería a cada uno un piso, un coche -suponiendo que todo tiene el mismo valor-, y el cónyuge beneficiario del Plan debería a la sociedad 7.500 euros que serían entregados al no beneficiario.

 

En el caso de los Planes de Pensiones de Empresa “no rige esta regla, porque lógicamente ha sido un tercero -el empleador del cónyuge beneficiario de dicho Plan- el que va realizando las aportaciones”.


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COMENTARIOS (1)
 
1. Publicado por Jesús el 01/02/2017 10:02
 
Es importante saberlo porque tengo un plan de pensiones que no es de empresa y no tengo por delante un divorcio que afrontar. Pero un familiar se ha divorciado y él y su mujer tenían uno cada uno, y creo que estaban casados en gananciales. Les preguntaré, pero repito que es bueno saberlo porque estas cosas supongo que pasan a menudo y en eso la gente no cae