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Pagar las vacaciones con tarjeta en vez de un préstamo personal es un 12% más caro

Redacción,  Miércoles, 21 de Junio de 2017
Este año más de 2,5 millones de españoles pagarán a plazos sus vacaciones de verano.
Se estima que cada persona gastará de media 1.651 euros pero si decide financiar el pago de sus vacaciones, encontrará notables diferencias. Los métodos más habituales son las tarjetas de crédito revolving o el pago aplazado con intereses: es decir, aquellas que permiten pagar en varias mensualidades una cantidad de dinero a cambio de abonar un interés. Pero según Kelisto.es, quienes se decanten por hacerlo mediante tarjeta pagará un 12% más de intereses que aquellos que lo hagan con un préstamo personal.
 
Lo explica Estefanía González, portavoz de Finanzas Personales de Kelisto: “El hecho de que las tarjetas de crédito sean el producto más usado no las convierte necesariamente en la alternativa más barata. Los plásticos que permiten el pago aplazado aplican un interés medio del 19,51% TIN (Tipo de Interés Nominal): un 16,13% en el caso de las tarjetas con vinculación bancaria (las que se conceden a quienes son clientes de un banco) y un 22,89% en el caso de las que no exigen cambiar de entidad para su contratación”. Es decir, que “si un consumidor decidiera aplazar el gasto vacacional en tres meses, terminaría pagando, de media, unos intereses de 50,28 euros”. 
 
Curiosamente los préstamos personales son una alternativa que casi no se utiliza para financiar el descanso estival, a pesar de que ofrecen una financiación algo más barata, especialmente si se comparan con las tarjetas de crédito sin vinculación bancaria. De media, estos productos aplican un interés del 17,15% TAE para financiar un gasto como el de las vacaciones de verano, a devolver en tres meses: es decir, cobran 43,94 euros por fraccionar el gasto.
 
“A la hora de elegir una tarjeta de crédito o un préstamo para pagar las vacaciones de verano, es esencial calcular la Tasa Anual Equivalente (TAE) de la operación que queremos realizar, es decir, cuál será su coste real, teniendo en cuenta la cantidad que se desea solicitar, el plazo de devolución, el interés aplicado y otros costes, como las comisiones. De esta forma, evitaremos llevarnos sustos en el futuro”, añade Estefanía González.

 

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