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¿Sabes leer las etiquetas nutricionales que por ley llevan los alimentos?

Ana Amigo,  Viernes, 12 de Agosto de 2016
Carbohidratos, kilocalorías, grasas saturadas…
Carbohidratos, kilocalorías, grasas saturadas… son algunas de las palabras que aparecen en las etiquetas de los alimentos y que no siempre tenemos claro qué significan y si son buenas o malas para nuestra salud.
 
Todo alimento está obligado por ley a llevar una etiqueta nutricional con la que se proporciona al consumidor toda la información sobre ese producto. Pero lo más importante es entender qué pone en esa etiqueta para hacer un consumo saludable de los alimentos. La información que aporta esta etiqueta, considerada el DNI de los alimentos, cobra aún más importancia para las personas alérgicas.

Debemos estar atentos a…

Lo primero a lo que debemos estar atentos al adquirir un producto es a su fecha de caducidad o consumo preferente y a sus condiciones específicas de conservación. La gran diferencia es que la fecha de consumo preferente indica hasta cuándo ese alimento conserva todas sus propiedades incluso cumplida la fecha; mientras la de caducidad marca la fecha desde la cual nunca se puede consumir un alimento. Las condiciones de conservación son fundamentales para evitar sorpresas desagradables y los alimentos deben indicar claramente si son necesarias condiciones especiales.
 
Debemos fijarnos en los iconos que nos indican si el alimento contiene o no gluten o ingredientes a los podamos ser intolerantes o alérgicos.

Etiquetas nutricionales

Toda etiqueta nutricional suele tener siempre dos columnas, la primera indica la información nutricional para 100 gramos y la segunda lo indica por ración, de modo que si queremos comparar dos alimentos debemos fijarnos en la columna de 100 gramos, ya que las raciones recomendadas de un producto a otro varían. 
 
A continuación se detalla el valor energético (calorías), las proteínas, los hidratos y las grasas. Y en último lugar los micronutrientes en los que se engloban las vitaminas y los minerales. También debe aparecer la lista completa de ingredientes que componen el producto.

Toca interpretar los datos…

Sin olvidar que para una alimentación sana es necesario que ésta sea variada con un alto contenido en frutas y verduras, nuestro organismo no puede prescindir de carbohidratos, ciertas grasas o azúcares, aunque en una proporción adecuada y sin abusos. Saber interpretar las etiquetas nutricionales nos ayudará a establecer las proporciones diarias adecuadas. 
 
1. Calorías: Entre 100 y 200 Kcal por 100 gramos es la media apropiada.
 
2. Proteínas: La cantidad recomendada de proteínas diaria es de 0,8 gramos de proteína por cada kilogramo de nuestra masa corporal. Por ejemplo, para una persona de 70 kg se estima que debe consumir no más de 60 gramos de proteína diaria. 
 
3. Hidratos de carbono y azúcares: Se deben ingerir entre 100 y 130 gramos diarios de hidratos, siempre teniendo en cuenta nuestro estilo de vida. Cuanto más ejercicio hagamos, más debemos consumir ya que los hidratos son nuestro aporte de energía. 
 
4. Grasas: Para una dieta baja en grasas se recomienda no pasar de 10 gramos por cada 100 gramos del alimento. Debemos huir de las grasas saturadas que son las que aumentan nuestro colesterol en sangre, mientras que las monoinsaturadas son beneficiosas para nuestro organismo.
 
5. Fibra, sodio y calcio: son finalmente los nutrientes que debemos vigilar para mantener nuestro cuerpo sano y en forma. El alto contenido en fibra favorece nuestra digestión. 10 gramos de fibra por cada 100 gramos de alimento se considera adecuado. El sodio debe ser vigilado especialmente por quien tiene la tensión alta. No debemos pasar de 200 mg por cada 100 gramos de producto. El calcio es fundamental especialmente para las mujeres para fortalecer los huesos. 100 mg de calcio por 100 gramos se considera suficiente.

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